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Resumen de la participación en la II Jornadas de Integración de las TIC en la Enseñanza celebradas en Madrid entre el 30 de mayo y 2 de junio de 2010. Puedes descargarte el resumen en pdf. De las TIC a las TCC: Herramientas para una Comunicación Creativa. (De las Tecnologías de la Información y la Comunicación a las Tecnologías para una Comunicación Creativa) 
Juan José Vergara Ramírez 40 años de cacharros En 1985 Mingote publicaba en ABC una viñeta que relacionaba la educación con unos nuevos electrodoméstPicos que aparecían fascinantes ante los ojos de los educadores. En aquella época, recién terminados mis primeros estudios universitarios, compré mi primer ordenador. Un Amstrad CPC 464. Un aparato que funcionaba con una unidad de memoria basada en las cintas de casete, 64 Kb. de memoria RAM y un procesador que funcionaba a 3,3 MHz.  En aquel mesolítico de las TIC en la enseñanza, Mingote cuestionaba dos elementos que siguen presentes –a mi modo de ver- en la discusión sobre la introducción de cacharros más o menos sofisticados en la enseñanza: - ¿Un nuevo cacharro (ordenador, vídeo, grabadora, …) puede introducir –por sí mismo- novedades en los modelos, métodos, estilos o entornos educativos? - ¿Serán capaces estos ingenios de cambiar las inercias en las prácticas de los profesores?. En 2005 en el IES Barrio de Bilbao de Madrid “Edison hace imposibles mortales hacia atrás. José Luis gira y gira como una peonza con la espalda en el suelo. Laurentiu salta y salta con sus manos haciendo el pino. Carlos trae un inmenso equipo de música con el que nos hace girar el cuello a todos los que por allí pasamos. El conjunto se ha convertido en una improvisada exhibición de break que se repite últimamente en las escaleras de acceso al edificio B del instituto. Algunos acuden a ver qué está pasando. Otros miran con rechazo. Sin embargo, ellos parecen disfrutar como no lo han hecho en toda la mañana. Van de ancho. Hablan poco y mal. Su música, sus movimientos provocan, alteran, seducen. En los estudios no destacan tanto. Algunos han repetido en varias ocasiones curso y no parece que éste vaya a ser distinto de los anteriores. En su comportamiento una característica: la desconfianza. Es difícil acceder a ellos, a sus intereses. «¿Cómo podemos acceder a ellos?». La respuesta se presentó viéndoles bailar: - Seguro que son capaces de contar a una cámara lo que no contarían a nadie. - ¡Intervengamos a través de una cámara!” Vergara J. (2009): “Rap, E.S.O. y cámaras de vídeo”. Barcelona, Wolter Kluwer-Cuadernos de Pedagogía, Interdiscilinar. Identidad, red social y conocimiento emocional ¿dónde me sitúo? Efectivamente los caminos por los cuales transita el aprendizaje han variado y estos cambios atacan directamente a los cimientos que sostenían el modelo educativo por el que los que ahora educamos fuimos educados. Me refiero a la autoridad, a las fronteras de la educación, a las instituciones y medios sobre los que se edifica el aprendizaje, la prevalencia de lo intelectivo frente a lo emocional, sociorelacional y psicomotor, y –en definitiva- a las motivaciones, la utilidad e incluso la prevalencia en el tiempo de los contenidos del aprendizaje. Hablar de todo esto no es posible en este reducido espacio. Lo que si podemos es exponer algunos elementos sobre los que construir un modelo educativo que sustenta los recursos que presentamos.  El panorama del aprendizaje ha cambiado. La premisa de que el profesor posee el conocimiento es ridícula en un mundo en el que un adolescente medianamente entrenado en el uso de la red es capaz de validar y completar cualquier tipo de información en media hora de relación con su ordenador. Los profesores ya no somos la referencia. No detentamos la autoridad como fuentes de conocimiento. Tampoco ofrecemos unos contenidos especialmente interesantes ya que desechamos los componentes sociales y afectivos de los contenidos del aprendizaje –lo audiovisual o sociorelacional es anecdótico o complementario, nunca nuclear en la enseñanza- . Además pretendemos que los alumnos asuman que la utilidad de lo que enseñamos vendrá mucho más adelante. En el futuro profesional. Un futuro profesional que –honestamente- no somos capaces de describir debido a los vertiginosos cambios en la propia sociedad de mercado. El valor del aprendizaje es funcional. Tiene utilidad en la medida que satisface necesidades sociales y contribuye a la construcción identitaria de los alumnos. Se aprende mejor juntos. Ante un problema, un alumno, preguntará primero a su red de amigos, luego buscará en Internet y en último lugar usará como fuente de conocimiento al profesor. En el caso improbable de que esto suceda, buscará validar las informaciones conseguidas gracias al profesor en Internet y las contrastará con su propia red de amigos asegurándose que no sean contradictorias con los fines sociales que le son prioritarios. ¡Desde luego poco que ver con la idea de la relación profesor-alumno que vivimos hace años! (“a Juanjo le gusta esto. Invita a tus amigos a que comparta este evento”) Las urgencias de la educación Entonces, ¿cerramos las aulas? ¿nos vamos a casa? ¿qué hacemos? ¿cuál es nuestro encargo como educadores?. Todo este tremendo lío de necesidades y mecanismos nuevos de aprendizaje describen un torbellino de tensiones reaccionarias, seducciones pro-tecnológicas, innovaciones irreflexivas, dejaciones inerciales y conflictos mediáticos que sitúan barreras más que las rompen. Sin embargo en este primer cuarto de siglo parece que se estabilizan algunas urgencias educativas que podemos compartir alumnos, profesores y comunidad. Urgencias por las que merece la pena trabajar:
Conocimiento: El conocimiento se construye colaborativamente. Tiene un componente funcional. No es de orden exclusivamente intelectual y por lo tanto, es necesario dar cabida al conocimiento emocional, sociorrelacional y psicomotor. Las imágenes, el cuerpo, el sonido, las relaciones o las redes son medio y objeto de conocimiento. Por lo tanto debemos cuestionar el excesivo protagonismo de la intelectualidad como fuente exclusiva del mismo. Relaciones: Un mundo que tiene recursos técnicos suficientes para facilitar las múltiples relaciones virtuales o la creación de redes que multiplican por mil las posibilidades de interacción entre las personas, es necesario alertar sobre el sencillo hecho de que éstas solo son enriquecedoras para las personas en la medida que complementan las relaciones tu-a-tu (pear-to-pear). La comunicación humana es suficientemente rica como para que las redes tecnológicas solo sean valiosas como complemento a las anteriores. En otro caso juegan a favor de la construcción de identidades replicantes de estereotipos mediáticos con sus consiguientes efectos patológicos –anorexia, xenofobia, exclusión-. Territorio: La realidad virtual. Los efectos de Second Life. Los territorios virtuales, son útiles en la medida que no pierden conexión con la realidad física. La reconquista de espacios públicos, la reducción de no-lugares, la utilización de la virtualidad como herramienta de empoderamiento del territorio y no como evasión. En esto recordemos la excelente viñeta de El Roto que describe una urgencia por la que trabajar en la educación del primer cuarto de siglo. Cambiar la I por la C Sobre estos trazos gruesos se construye un recorrido que, a lo largo de los últimos años, ha ido cuestionando métodos, contenidos, ámbitos y agentes en las propuestas didácticas que hemos realizado y en los que el denominador común en todos los casos ha sido la búsqueda de conexiones comunicativas con este alumnado postmoderno de la sociedad del primer cuarto de siglo. Un cuarto de siglo que se dibuja en imágenes, saturación estimular, virtualidad y conectividad.  Un ejemplo: en 2003 dentro del marco del módulo de “desarrollo comunitario” y en colaboración con el profesor de “creación y gestión de una pequeña empresa sociocultural”, promovimos la creación de una asociación profesional específica entre los alumnos. El grado de implicación del alumnado en ella se limitó a un reducido número que, aunque muy activo, no consiguieron movilizar al resto en las iniciativas que proponían. Un año después, en el mismo contexto, propuse la creación de lo que denominé “una marca sin registrar” –colectivoenacción-, dicho logo aglutinó en torno a mis propuestas gran número de actividades formales y no formales que aún hoy perviven en el tiempo: desarrollo de talleres, acciones socioartísticas, de formación, etc. (http://colectivoenaccion.es) En mi caso, la respuesta a las dos preguntas que empezaba planteando, ha supuesto una apuesta personal por el uso de las tecnologías en la medida que: - Son recursos muy útiles para el desarrollo de propuestas creativas que se adaptan bien a las características del aprendizaje hoy día, y; - Pueden convertirse en facilitadores de la comunicación humana –frente al uso mercantilista de la comunicación usada por el mundo del consumo-. La propuesta es –por tanto- cambiar la “I” de información por la “C” de creatividad y pasar de reflexionar sobre las Tecnologías de la Información y la Comunicación a las Tecnologías para una Comunicación Creativa. La madeja: edupunk, convergencia cultural y educación dialógica. La escucha, la relación, el empoderamiento. Socioculturales BB. En nuestro caso, la madeja se construye poco a poco y en función de las necesidades comunicativas y como herramienta para el desarrollo de proyectos socioeducativos. En el plano no formal ya he comentado sobre la creación de una marca colectivoenacción que da origen a un primer espacio web. Este es muestra de experiencias de todo tipo y sirve de vehiculo de proyectos ambiciosos como el llevado a cabo en 2007, el “Festival de Arte, Educación y Acción Social”[2] que, como proyecto de innovación pedagógica sirve de eje para el trabajo de todo el departamento de servicios socioculturales. Previamente y en otro contexto, este logo había aglutinado diversas propuestas socioartísticas que desarrollaban proyectos en diversos módulos del ciclo de animación sociocultural durante mi estancia como docente en Navarra. Es el caso de “Gnro Mjr[3]” que, trabajando el lenguaje preformativo y diversas tecnologías, construyó un proyecto cuyo producto más visible fue premiado con el tercer premio de jóvenes artistas de dicha comunidad autónoma[4].  Los recursos que ofrece la web 2.0 amplían mucho las posibilidades comunicativas y nos están sirviendo para indagar sobre cuales son los canales comunicativos más apropiados para cada caso. En nuestro contexto –con alumnos mayores de edad pero con tramos mayoritariamente inferiores a los 25 años- las redes sociales están muy presentes. Son jóvenes entrenados en el uso del tuenti en su adolescencia y que ahora transitan hacia el facebook. Es necesario generar espacios poco estructurados en los que la presencia del docente no es directiva. Para ello usamos una Red Ning[5] que se ha demostrado eficaz como generadora de conocimientos y grupos de interés en relación a diversas temáticas que luego son objeto de tratamiento en clase –género, exclusión, cultura, etc.- en este sentido nos acercamos a los enfoques que demandan la creación de espacios de formación por las propias comunidades de aprendizaje, con Wenger, o propuestas más reactivas como el edupunk de Groom[6]. También el uso habitual de herramientas audiovisuales y canales propios facilitan la generación de contenidos propios a partir de los ya existentes en la red. Es el caso de producciones espontáneas como “el secuestro del pollo Pepe”[7] y que dan la razón a Jenkins con el concepto de convergencia cultural o en el ámbito de educación artística a los planteamientos de Paul Duncum. Apostar por la ruptura con las barreras de la educación formal ha llevado a buscar la relación con diversos grupos, personas y entidades del ámbito sociocultural que intervienen directamente en nuestro desarrollo didáctico. Es el caso de instituciones como el Thyssen, el Reina Sofía, asociaciones de todo tipo como Asamblea de Cooperación por la Paz, Jeudhi Menuhim y centros educativos de diverso tipo con los que nos relacionamos. Para ello hemos creado una Red de Centros Colaboradores[8] que permite el intercambio y difusión de sus prácticas y la relación con los alumnos y nuestro centro. El perfil en facebook[9] está demostrándose muy eficaz a la hora de ampliar y actualizar las informaciones de este grupo de manera informal. Convocatorias, eventos, opiniones viajan rápidamente por este medio. Este se completa con otros recursos que van usándose de forma desigual en función de las propias costumbres de los usuarios –friendfeed[10] nos sirve para alojar y trasladar documentos y noticias, twitter[11], etc.-. El eje de todo es el blog del departamento[12] que permite un grado mayor de elaboración de los contenidos. Desde la inclusión de materiales curriculares como normativas, documentos de trabajo, guiones para la elaboración proyectos, hasta la publicidad de actividades en los distintos módulos y proyectos. La evolución de este recurso se va dirigiendo a convertirse en un canal de expresión y opinión del equipo de profesores en muy diversas temáticas que acercan al alumnado a su particular forma de ver la actualidad, los temas de interés, etc. Junto a esta red van surgiendo herramientas que nos permiten tomar el pulso a la marcha del curso. Es el caso del cuestionario “¿cómo te ha ido la semana?”[13] que utiliza un sencillo recurso en LimeSurvey. Otras herramientas han permitido dar vehículo de comunicación a propuestas intercentros como las Jornadas InterActúa[14] para las que se elaboró un espacio y que en la edición de este año ha incluido un Chat que ha resultado especialmente utilizado.  Por último me gustaría presentar un proyecto que se ha iniciado este curso y que va creciendo poco a poco permitiendo la colaboración de diversos alumnos y profesores tanto de los ciclos de F.P. como de E.S.O. y Bachillerato. Es la “Mosca del Bilbao[15]”, una radio que utiliza como recurso el podcast y que está generando contenidos de forma constante semana a semana. Una mosca que revolotea, zumba y también molesta cuando hace falta, pero que en todo caso abre una nueva rendija a las posibilidades de comunicación creativa por la que apostamos. Revisado el: 20-06-2010 18:28
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